En los talleres populares de gráfica que acompañan este proceso, cada serigrafía tiene una tarea concreta: mantener visible lo que las resoluciones tienden a archivar. El cóndor, la cordillera, la marimonda del Carnaval, el acordeón vallenato: no son ilustraciones decorativas, son un vocabulario visual construido colectivamente para hablar de resistencia, territorio y memoria sin necesitar traducción.
La galería de este medio existe por esa razón. Mientras la Resolución 2026-500-0000552 pone en marcha apenas tres de cuarenta y una acciones del Plan Integral, la gráfica popular sigue haciendo su propia parte: recordarle a la ciudad, cartel a cartel, que once años de espera no se olvidan aunque el proceso avance lento.
Invitamos a la comunidad universitaria y a los colectivos gráficos del Caribe a seguir sumando piezas a este archivo visual colectivo.