Entre las tres acciones que la Resolución 2026-500-0000552 pone en marcha, la Escuela de Formación y Liderazgo es quizás la que menos titulares produce y la que más futuro construye. Un monumento se inaugura una vez; un foro dura una tarde. Una escuela, si se hace bien, forma generaciones.
La pregunta que este medio se hace, y que le hace al Comité de Impulso, es simple: ¿cómo se garantiza que esta escuela no termine siendo un diplomado más sobre "liderazgo" desprovisto de la memoria concreta de lo que le pasó a esta universidad? Formar liderazgo sin formar en memoria histórica es entrenar administradores, no sujetos políticos capaces de sostener un proceso de reparación que todavía tiene 38 acciones pendientes.
La Semana de la Memoria, en la que también se enmarca el Foro con entidades públicas y privadas, es la oportunidad de que esa formación empiece por el principio: contar, con nombres, fechas y resoluciones, qué le pasó a la comunidad universitaria entre finales de los noventa y la primera década de los dos mil, y por qué once años después seguimos hablando de reparación.